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P A R T E  IV.

DEL PROCESO PENAL

De la investigación previa Del desarollo del proceso
De la acción para el resarcimiento de daños

 

CAPITULO I

De la investigación previa

C1717 P1 Siempre que el Ordinario tenga noticia, al menos verosímil, de un delito, debe investigar con cautela, personalmente o por medio de una persona idónea, sobre los hechos y sus circunstancias, así como sobre la imputabilidad, a no ser que esta investigación parezca del todo superflua.

P2 Hay que evitar que, por esta investigación, se ponga en peligro la buena fama de alguien.

P3 Quien realiza la investigación tiene los mismos poderes e idénticas obligaciones que el auditor en un proceso; y, si se realiza después un proceso judicial, no puede desempeñar en él la función de juez.

C1718 P1 Cuando se estime que ya se han reunido elementos suficientes, determine el Ordinario:

1º. si puede ponerse en marcha el proceso para infligir o declarar una pena;

2º. si conviene hacerlo así, teniendo presente el can. 1341;

3º. si debe utilizarse el proceso judicial o cuando la ley no lo prohíbe, se ha de proceder por decreto extrajudicial.

P2 El Ordinario ha de revocar o modificar el decreto a que se refiere el P1 siempre que, por surgir elementos nuevos, le parezca que debe decidir otra cosa.

P3 Al dar los decretos a que se refieren los PP 1 y 2, conviene que el Ordinario, según su prudencia, oiga a dos jueces o a otros jurisperitos.

P4 Ante de tomar una determinación, de acuerdo con el P1, debe considerar el Ordinario si, para evitar juicios inútiles, es conveniente que, con el consentimiento de las partes, él mismo o el investigador dirima lo referente a los daños de acuerdo con la equidad.

C1719 Si no se requiere para el proceso penal, deben guardarse en el archivo secreto de la Curia las actas de la investigación y los decretos del Ordinario con los que se inicia o concluye la investigación, así como todo aquello que precede a la investigación.

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CAPITULO II

Del desarrollo del proceso

C1720 Si el Ordinario estima que debe procederse mediante decreto extrajudicial:

1º. hará saber al reo la acusación y las pruebas, dándole la posibilidad de que se defienda, a no ser que el reo, legítimamente llamado, no quisiera comparecer;

2º. debe sopesar cuidadosamente con dos asesores todas las pruebas y argumentos;

3º. si consta con certeza el delito y no se ha extinguido la acción criminal, dictará decreto de acuerdo con los cann. 1342-1350, exponiendo, al menos brevemente, las razones de derecho y de hecho.

C1721 P1 Si el Ordinario decretará que ha de iniciarse un proceso judicial penal, entregará al promotor de justicia las actas de la investigación, para que éste presente al juez el escrito acusatorio, de acuerdo con los cann. 1502 y 1504.

P2 Ante el tribunal superior desempeña la función de actor el promotor de justicia de ese mismo tribunal.

C1722 Para evitar escándalos, defender la libertad de los testigos y garantizar el curso de la justicia, puede el Ordinario, después de oír al promotor de justicia y habiendo citado al acusado, apartar a éste, en cualquier fase del proceso, del ejercicio del ministerio sagrado o de un oficio o cargo eclesiástico, imponerle o prohibirle la residencia en un lugar o territorio, o también prohibirle que reciba públicamente la Santísima Eucaristía; pero todas estas provisiones deben revocarse al cesar la causa que las motivó, y dejando ipso iure de tener vigor al terminar el proceso penal.

C1723 P1 Al citar al reo el juez debe invitarle a que designe un abogado, de acuerdo con el can. 1481, P1, dentro del plazo determinado por el mismo juez.

P2 Si no lo nombra el reo, el propio juez debe designarle abogado antes de la contestación de la demanda, el cual permanecerá en su cargo mientras el reo no nombre a otro.

C1724 P1 El promotor de justicia puede renunciar a la instancia en cualquier grado del juicio, por mandato o con el consentimiento del Ordinario que tomó la decisión de iniciar el proceso.

P2 Para que la renuncia sea válida, debe ser aceptada por el reo, a no ser que haya sido declarado ausente del juicio.

C1725 En la discusión de la causa, ya se haga por escrito, ya sea oral, el acusado tiene siempre derecho a escribir o hablar en último término, bien personalmente o bien por su abogado o procurador.

C1726 En cualquier grado y fase del juicio penal, si consta de modo evidente que el delito no ha sido cometido por el reo, el juez debe declararlo así mediante sentencia y absolver al reo, aunque conste a la vez que se ha extinguido la acción criminal.

C1727 P1 El reo puede apelar, incluso cuando la sentencia no le hubiera condenado sólo por tratarse de una pena facultativa, o porque el juez hiciera uso de la facultad mencionada en los cann. 1344 y 1345.

P2 El promotor de justicia puede apelar siempre que considere que no se ha provisto suficientemente a la reparación del escándalo o a la restitución de la justicia.

C1728 P1 Quedando a salvo los cánones de este título, en el juicio penal deben aplicarse, si no lo impide la naturaleza del asunto, los cánones sobre los juicios en general y el juicio contencioso ordinario, cumpliendo las normas especiales acerca de las causas que hacen referencia al bien público.

P2 El acusado no tiene obligación de confesar el delito, ni puede pedírsele juramento.

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CAPITULO III

De la acción para el resarcimiento de daños

C1729 P1 La parte perjudicada puede ejercer en el mismo juicio penal la acción contenciosa para el resarcimiento de los daños que se le hayan causado por el delito, de acuerdo con el can. 1596.

P2 No se admite la intervención del perjudicado, a la que hace referencia el P1, si no se efectuó en la primera instancia del juicio.

P3 En una causa por daños, la apelación se hace de acuerdo con los cann. 1628-1640 aun cuando no quepa la apelación en el proceso penal; y si se proponen ambas apelaciones, aun cuando sea por partes distintas, se hará un solo juicio de apelación, salvo lo que prescribe el can. 1730.

C1730 P1 Para evitar excesivas dilaciones del juicio penal, el juez puede diferir el juicio sobre daños hasta que haya dado sentencia definitiva en el juicio penal.

P2 El juez que haya obrado de este modo debe juzgar sobre los daños después de dictar sentencia en el juicio penal, aunque éste se encuentre aún pendiente por haberse interpuesto impugnación, y también si el reo ha sido absuelto por un motivo que no exime de la obligación de reparar los daños causados.

C1731 Aunque haya pasado a cosa juzgada, la sentencia dada en un juicio penal no constituye derecho a la parte perjudicada, a no ser que ésta hubiera intervenido de acuerdo con el can. 1729.

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